Juan Leyton

Cuando llegué al trabajo con mi nueva sonrisa me escondí para que no me molestaran. Era muy inseguro y me sentía distinto. Antes me tapaba la boca y hacía muecas para que no se me vieran los dientes. Trabajo con casi puras mujeres, ahora sonrío, y paso por al frente de las chiquillas sin problema.

Juan Leyton